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¿Vender un “estilo de vida” te cuesta la vida?

¿Sabías que no siempre es verdad lo del estilo de vida?

Tenía mucho tiempo con algo de esto guardado, pero llegó el momento más por disponibilidad de tiempo para escribir que por decisión, porque cabe destacar que desde hace varios meses estaba decidido a escribirlo.

Lo bueno es, que estos últimos meses del año me han servido para reforzar lo que tenía guardado con algunas experiencias vividas muy de cerca y que compartiré con ustedes recordando que: NO TENGO LA VERDAD ABSOLUTA pero finalmente los medios sociales nos dan la posibilidad de escribir y dejar una huella: A QUIEN PUEDA INTERESAR.

Tenemos algunos años viendo como muchos trabajan su marca personal convirtiéndola en “UN ESTILO DE VIDA”  lo que por cierto es loable y respetable siempre que no sea una estafa y peor aun, que no enseñe a nuestros jóvenes a vivir algo en donde la coherencia está ausente.

Comenzamos pues, según wikipedia éste es el concepto de “estilo de vida”

En sociología, un estilo de vida es la manera en que vive una persona (o un grupo de personas). Esto incluye la forma de las relaciones personales, del consumo, de la hospitalidad y la forma de vestir. Una forma de vida típicamente también refleja las actitudes, los valores o la visión del mundo de un individuo. El término hace referencia a una combinación de unos factores claves intangibles o tangibles. Los factores tangibles relacionan específicamente con las variables demográficas, esto es un perfil demográfico individual mientras que los factores intangibles tratan de los aspectos psicológicos de uno individuo como valores personales, preferencias y actitud.

Leyendo lo anterior podemos tener una idea somera de lo que en la mayor biblioteca virtual se conoce como estilo de vida, todo lo que podamos decir siempre será refutable y que bueno que lleguen muchas opiniones porque eso es parte del crecimiento.

Hablaré por la impresión que me han dado los que sin temor venden un estilo de vida y los que sin querer admitirlo lo hacen para ganar seguidores o pertenecer a una tribu, que no es malo querer ganarlos siempre que se haga de forma ética y generando contenido de calidad.

Daré unos ejemplos de un “estilo de vida”, tomarse una fotografía espectacular en la cafetería aun más espectacular, la semana siguiente lo harás en la venta de hamburguesas de moda, la tercera semana en la discoteca tendencia de tu ciudad; está bien, te la compro pero el problema radica en que le haces creer a los jóvenes que no estudias, que no trabajas, que las cosas se ganan de forma fácil, lo que por cierto está generando problemas a lo interno de las familias según estudios realizados por la Universidad Carlos III de Madrid sobre “Utilización de las redes sociales sobre temas de salud en población universitaria de México” es un ejemplo de ello y comparto con ustedes https://e-revistas.uc3m.es/index.php/RECS/article/viewFile/3165/1816  en el que se aborda un tema neurálgico para todos.

El problema en mi criterio es, el esforzarse por fingir un estilo de vida que posiblemente te cueste amistades, trabajos, parejas, dinero que no ganas y hasta la salud, todo por encajar en una tribu que le hace creer al mundo que todo es bonito y que se consigue fácil.

Otra parte del problema es la de intentar vender una imagen que en la realidad no cumples (reitero que si te hace feliz hazlo sin problemas) y cuando la realidad te toca a la puerta entonces viene el problema por la incoherencia de lo que vendiste. Es por ello que se ha desatado una inmensa afición por ser influencer en cualquier área, pero te asesoran por ejemplo: en ventas con un selfie de la persona comiendo un helado o caminando en un parque, lo que no tiene nada que ver, esas cosas son las que han distorsionado hasta el marketing porque está bien seguir las tendencias siempre que se genere congruencia.

Pasa lo mismo con la gente que solo postea las fotografías del restaurante de moda, pero nunca postea la foto del café que también es bueno y se lo compra al señor de la esquina de la calle donde trabaja. A eso me refiero, entonces puede pasar que te invitan a un sitio caro porque eso es lo supuestamente frecuentas y comienzas a dar excusas para no ir, es cuando comienza a resonar la canción: “todo se derrumbó”…

Sé que es un tema neurálgico, lo más preocupante es lo que he visto de cerca con un par de amigos, que se desgastan en tiempo, dinero y trabajo, al punto de no tener vida solo vender su estilo de vida para que la tribu a la que desean pertenecer los acepte, por eso sugiero que si vas a vender un estilo es tu problema siempre que no te cueste la vida.

Me gustaría que dejes tu comentario y que me aclaren las dudas al respecto.

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Ingeniero Químico, coach organizacional, profesor universitario, emprendedor, conferencista, deportista.

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